Ilustración: Freddy Agurto Parra

Reclusorio Molino de Flores
Texcoco, Estado de México a 3 de Mayo de 2016

HERMANOS Y HERMANAS
COMPAÑEROS Y COMPAÑERAS

Les escribo apresuradamente para poder enviar este mensaje urgente con mi visita del martes a las 16:00 horas..

Hoy estuvimos encerrados hasta las 11:00 de la mañana, desde ayer a las 19:00 horas solo hubo media hora de Rancho. Pasamos 16 horas dentro de la celda porque el Penal está de cabeza. El domingo desde las seis de la tarde nos encerraron y estuvimos viendo, sintiendo, padeciendo el más grande movimiento de traslados, que ha ocurrido en este reclusorio. “Volaron” a más de 600 internos incluidos tres compañeros de mi celda.

Hilario, sentenciado al que hacía un mes metieron a nuestra celda por su severa infección en la piel, creemos que tenía sarna, le dijeron: toma dos cobijas, nada más. Los custodios que vinieron por él lo apuraban. El espanto fue mayúsculo, él y nosotros estábamos impactados, sin saber cómo actuar. Solo alcance a estrechar su mano y mirar a su rostro pálido y lloroso. Pero el chaparrito gordinflón de 45 años de edad sentenciado a 45 de cárcel, de los cuales lleva 4, se sobrepuso y con orgullo dijo vámonos, a los custodios. También vinieron por Almanza, sentenciado por homicidio múltiple; como él ya había sido trasladado de otra cárcel, no le impacto tanto como a Hilario. Nos despedimos de él y me pidió que tomara sus escritos para leerlos. Tiene la ilusión de que se publiquen las letras de canciones y narraciones de su autoría. Luego vinieron por Polo un exalumno de la Prepa 55, sentenciado por robo a transporte. Su semblante era de miedo pero también de fortaleza. No pude contener mis lágrimas y confieso que me consumí en gritos callados de indignación toda la noche. Se los llevaban sin explicación, justificación o procedimiento legal alguno. Sabemos que el reclusorio debe tener solo el cupo para la cantidad de personas para el que fue creado, para que lo certifiquen y que el hacinamiento es el factor más pernicioso para que se mejoren todos los procesos de la vida carcelaria, pero la forma arbitraria e inhumana en que se ha hecho, no tiene nombre. Ninguna familia de los trasladados lo sabía y hasta este momento hay quienes no saben de esta ignominosa acción. Fueron trasladados a diferentes penales del Estado de México, incluso a los que tienen sobrepoblación; vaciaron éste para saturar otros. ¿Quién los entiende? ¿Bajo qué criterios?

Estamos pasando por una incomunicación funcional, prácticamente incomunicados, pues los teléfonos públicos que hay en los dormitorios son la manzana de la discordia y el motivo de múltiples riñas y enfrentamientos. De once aparatos instalados, solo funcionan dos. Suspendieron las líneas el domingo y se reanudaron ayer lunes, pero para poder usarlos debemos hacer fila hasta tres horas o pagarle a los custodios cinco o diez pesos para poder hablar cuando son horas de encierros. Particularmente, me he propuesto no dar dinero a los custodios para poder hablar en la noche.

Es importante señalar que Telmex instaló seis aparatos ladatel desde hace más de un año, pero no funcionan solo dos, y, hace tres meses otra empresa instaló cinco aparatos más y tampoco funcionan. Si la institución no gestiona el servicio ¿Quién lo podrá hacer?

¿Me ayudaría a mandar mensajes a Carlos Slim, a Eruviel o a Donald Trump para que intervengan en nuestro favor? Hacer fila, como terapia ocupacional ya es un severo riesgo de explosiones de violencia y corrupción. ¡Ojo, señores de la Dirección General de Reclusorios!

Pero el gran dolor, la más mortificante condición es que tengamos clases. La mísera hora diaria se suspende por uno y otro pretexto. La actividad educativa aquí es lo menos prioritario. Para algunos de nosotros es el charco de la frustración y la tristeza. Ni siquiera podemos entrar a la pequeñísima biblioteca ¡carajo!.

Sigo en mi aprendizaje, sintiendo y viviendo esta existencia provisional, trabajando en mi libertad espiritual consiente que nadie va a arrebatarme el sentido de la vida, intentando dar la talla.

Fui a hacer ejercicio bajo el sol quemante, tomé un baño de agua fría y escribo inspirado en textos de Viktor Frankl, cuyo libro me envió la compañera Coka con un bello mensaje. Aunque pareciera que el suplicio no tiene fin, me doy energía pensando que estás líneas serán leídas para hacernos más ligera la carga de la realidad, dividida entre muchos.

El viernes pasado hubo muchos estudiantes, profesores, organizaciones civiles y representantes diversos en el mitin realizado fuera del penal con motivo de mis dos años de reclusión. Escuché los cohetes, sentí sus vibras, me solacé en su apoyo y cariño, gocé la bendición de sus presencias. No tengo más que pedir y sí todo por agradecer. Gracias, gracias, gracias.

¡Hasta la victoria siempre!
¡Que florezca la libertad y se multipliquen los caminos de lucha!
¡Nos faltan 43!
¡Larga vida a los luchadores y luchadoras de Atenco en Mayo rojo!

PD: Si alguien sabe algo sobre los destinos y condiciones en que están los 600 trasladados ¿nos podrían informar? Gracias.

OSCAR HERNANDEZ NERI
www.niunpresuntuculpablemas.org