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Aprendiendo a vivir los valores en el internado “Julián Hinojosa”

David Méndez Munive, Vania Vázquez Enríquez, Carolina Amaro Hernández y Claudia Guzmán Zárate

U. A. de Puebla

Resumen

Uno de los principales objetivos de la educación es fomentar el desarrollo de actitudes y valores que formen para la vida. En este caso, generar estrategias de enseñanza brinda la oportunidad de atender conscientemente el proceso formativo de los individuos, las cuales son entendidas como los procedimientos y recursos utilizados por el agente de enseñanza para promover aprendizajes significativos.

El Aprendizaje Vivencial (AV) como estrategia de la formación de valores, rescata la importancia de la propia experiencia como constructora de conocimiento personal a partir de la reflexión, procesamiento y aplicación en su entorno, en el proceso de aprendizaje y formación de identidades.

En este trabajo se presenta un ejemplo de la aplicación del AV en un proyecto realizado en el Internado “Julian Hinojosa” de la ciudad de Puebla, que consiste en la implementación de un taller diseñado a partir del AV, conformado por cuatro módulos, que atienden aspectos relacionados con su cuerpo, sus emociones, su relación con los demás y la formación de valores para la reflexión, el diálogo y la solución de conflictos.

En cada módulo se ve implicado el ciclo de AV para su planificación, dicho se basa en las investigaciones de Dewey y Kolb, quienes lo concibe a partir de cuatro momentos clave: la experiencia, la reflexión, la conceptualización y la aplicación, que juntos construyen aprendizajes significativos, experienciales y de formación de valores.

Palabras clave: aprendizaje vivencial, formación de valores, experiencia

INTRODUCCIÓN

El mundo contemporáneo se encuentra en una situación difícil, se vive en estados de guerra, angustia, indiferencia y discriminación. El ambiente hostil que existe propicia que los organismos internacionales como la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la UNESCO busquen medidas de solución para los estados de caos.

Una propuesta que surge en 1970 es la noción de educación para la paz, impulsada por la ONU, con el propósito de formar a las nuevas generaciones en una “cultura de paz”, que permita a los hombres resolver los conflictos a través del diálogo, la mutua comprensión y la valoración de la diversidad, transmitiendo una ética de libertad e igualdad, en el marco de las competencias dialógicas democráticas y el reconocimiento y garantía de los derechos humanos.

Por lo anterior, la formación de los individuos implica atender las diferentes dimensiones de su ser, que apoyen la creación de ciudadanos con identidad y visión a futuro para la mejora de su entorno, confiando en que la formación de los niños en valores resulte la base y los cimientos para la educación futura.

Dentro de las metas educativas 2021 propuestas por la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) (2010), encontramos la elevación de la calidad educativa a partir de asegurar educación para todos e introducir la participación de la sociedad, promoviendo el desarrollo de los países y el aseguramiento del cumplimiento de los derechos humanos y la autonomía de las personas. En consecuencia la OEI propone una educación basada en valores para alcanzar la ciudadanía y la configuración de culturas más solidarias y democráticas, bajo la premisa de que los valores son aquellas cualidades de las cosas que son siempre relacionales y estimulados a partir de la convivencia. Priorizar aquellos valores más adecuados para cada sociedad, sólo podría ser posible a partir de su experiencia y convivencia cotidiana.

Junto a lo anterior es necesario considerar que la educación en valores, no sólo se debe concebir en el ámbito formal, pues implica que los estudiantes movilicen saberes que les permitan identificar, tomar conciencia y aplicarlos en su vida cotidiana. Por ello, es importante que la formación y desarrollo de los valores se realice en contextos no formales, permitiendo que a partir de la experiencia, la conexión de sus sentidos y la aplicación de escenarios vivenciales, resulte significativo y trascendental.

La propuesta anterior, se sustenta en lo expuesto por Delors (1996) para la educación a lo largo de la vida bajo los cuatro pilares: aprender a conocer, a descubrir y aprender de lo que le rodea; aprender a hacer, con la finalidad de apropiarse de competencias que le permitan desempeñarse y desenvolverse de la mejor forma en su entorno inmediato y con respecto a situaciones futuras e internacionales; aprender a vivir desarrollando la comprensión del otro y su propia autonomía con valores y por último, aprender a ser, que le permita florecer lo mejor de su personalidad y compartirlo con los demás.

Así en este marco se ubica el proyecto realizado en el Internado “Julián Hinojosa” de la ciudad de Puebla, donde asisten niños y niñas del nivel primaria y consiste en el desarrollo de un taller diseñado a partir del AV, conformado por cuatro módulos, que atienden aspectos relacionados con su cuerpo, sus emociones, su relación con los demás y la formación de valores para la reflexión, el diálogo y la solución de conflictos.

MARCO TEÓRICO

El aprendizaje se produce en los estudiantes de diversas maneras y a partir de gran variedad de materiales utilizados, los cuales se pueden agrupar y entender a partir del “cono de aprendizaje” de Edgar Dale (1964). Él acomoda las estrategias menos eficaces en la cúspide y continúa con las más eficaces hasta construir una pirámide, partiendo del aprendizaje pasivo hasta llegar al activo.

En la base y como actividades eficaces y activas, encontramos aquellas que pueden ser recordadas en su mayoría por el uso de conocimientos, habilidades, herramientas y convivencia con los demás, lo cual podemos denominar aprendizaje vivencial.

La simulación de experiencias reales, la puesta en práctica del aprendizaje y la convivencia y socialización del conocimiento son estrategias concretas que le permiten al estudiante interiorizar y hacer significativo su presente. Lo anterior integra, condiciona y en muchos casos determinan aspectos tan importantes como la identidad, los talentos, debilidades, relaciones, carácter, sueños y aspiraciones.

El aprendizaje vivencial es base de la experiencia, que es información perciba por nuestros sentidos, interiorizada como propia y causante de cambios en nuestra forma de pensar y aprender.

Por ello es que la teoría del aprendizaje vivencial se centra en la importancia que juega la experiencia en el proceso de aprendizaje, a partir del uso de los sentidos, la reflexión y la socialización. De esta manera el aprendizaje se realiza a través de un proceso que implica el ciclo de AV para su planificación, concebido a partir de cuatro momentos clave: la experiencia, la reflexión, la conceptualización y la aplicación, permitiendo que los niños reflexionen sobre la experiencia vivida y  encuentren significado a las actividades planeadas en el taller de formación de valores.

De forma general, los módulos se componen de situaciones que promueven experiencias concretas; que incluyen videos, dibujos, simulaciones y actividades vivenciales, que exponen las ideas centrales. Continuando con reflexiones individuales y grupales que permiten a los niños interiorizar la información. Para la conceptualización se desarrollan actividades de exposición y ejemplificación en sus contextos más próximos de convivencia, para terminar con la generación de productos que evidencian la aplicación de los aprendizajes adquiridos y que les permiten transferir dichos aprendizajes a nuevas situaciones.

Retomando la idea de Kolb (1981) del trabajo de González, M., Marchueta, J. y Vilche E., el aprendizaje es un proceso que permite deducir información o conceptos a partir de la experiencia para la creación de conocimiento. Para ello debemos considerar las características del contexto, pues el desarrollo se centra en explorar los procesos cognitivos asociados al abordaje y procesamiento de las experiencias, por tanto tomar en cuenta los estilos de aprendizaje, las inteligencias, las relaciones entre los integrantes del grupo, nos brinda elementos para validar esas experiencias.

El aprendizaje cumple un ciclo que relaciona la experiencia con la reflexión para la formación de conceptos abstractos. En las cuatro fases del aprendizaje vivencial, la experiencia es la base para la observación y reflexión. Luego las observaciones son asimiladas formando un nuevo grupo de conceptos abstractos y conceptualizaciones de las que se deducen nuevas implicaciones para la acción. La aplicación de estas ideas crea situaciones nuevas que ofrecen otra experiencia concreta y comienzan un nuevo ciclo de la espiral del aprendizaje.

Cabe rescatar que el proceso que se describe no se realiza en un orden estricto, pues una vez completado y entendido, es capaz de realizarse en diferente orden y rescatar lo mejor de cada elemento.

PROCESO DEL APRENDIZAJE VIVENCIAL PARA LA PROMOCIÓN DE VALORES EN EL INTERNADO ”JULIAN HINOJOSA”

El proyecto de fomento y desarrollo de valores en el internado “Julián Hinojosa” de la ciudad de Puebla, surge de la necesidad de vincular el trabajo académico realizado en la licenciatura en Procesos Educativos de la BUAP, con la necesidad presentada en el internado; realizando un trabajo conjunto, por un lado los universitarios se desenvuelven en ambientes reales de profesionalización y realizan un servicio social complementario a su perfil de egreso y por el otro, los niños beneficiados encuentran ambientes de convivencia y promoción de valores que necesitan.

El proyecto tiene una duración de aproximadamente 11 meses durante las clases del ciclo escolar programado por la SEP y se realiza los días viernes con duración de 3 horas. Su modalidad es taller presencial y consta de 4 módulos para mejor control y planificación de la información. Los temas propuestos para cada módulo surgen de la idea de crear espirales de aprendizaje en todo momento, es decir, cimentar conocimientos y continuar abonando aprendizajes significativos que lleven al cumplimineto del  objetivo. 

Gracias a los resultados arrojados por el diagnóstico de necesidades se justifica y propone el uso de talleres donde se fomenta el desarrollo de  valores relacionados con el amor, la amistad, convivencia y paz, con la finalidad de reducir el índice de violencia y la práctica de valores; como respeto entre los niños del internado, a partir del trabajo con su inteligencia emocional para la sana convivencia, resolución de conflictos de forma pacífica y relación con el entorno, al mismo tiempo que realizan actividades lúdicas, recreativas y de expresión.

Para alcanzar lo anterior mencionado, los equipos de trabajo de estudiantes universitarios deben programar el módulo respectivo, de tal forma que los estudiantes del internado sean agentes activos, que por medio del desarrollo de las actividades propuestas se pueda generar la espiral de aprendizaje.

Módulo 1: Respeto y responsabilidad.

El respeto y la responsabilidad constituyen la base fundamental para una convivencia sana y pacífica entre los miembros de una sociedad. Este valores abarca todas las esferas de la vida, empezando por el respeto a uno mismo y a todos nuestros semejantes, a la par de la responsabilidad, valor que se manifiesta a través de la preocupación de responder a los deberes adquiridos conscientemente.

Por lo anterior, el objetivo del módulo es el de reforzar en los alumnos del Internado los valores del respeto y la responsabilidad, a través de la comprensión de los mismos, utilizando una serie de actividades que les permitirán vivirlos, identificar su importancia, su aplicación y práctica.

Momento A experiencia

Las actividades están construidas de manera que se expone al estudiante a la experiencia de ser respetados y ejecuten ellos dicha acción. Estas actividades tiene la función de guiar en el proceso  de identificación y apropiación de las estructuras de los valores respeto y responsabilidad.

Momento B reflexión

Para incidir en este proceso una herramienta fundamental; propuesta del equipo para este módulo, el uso de una “mascota” y técnicas exploratorias de emociones en cada sesión, las que sirvieron para adecuar las técnicas programadas, así comenzando con el rescate de experiencias previas en la semana o el dia de la aplicación, y utilizando la herramienta de mascota es como se pretende generar sensibilidad, en consecuencia el desarrollo de ejemplos y formas de apropiación es más asequible a los niños.

Momento C la conceptualización

Compartir con el grupo la opinión de las técnicas y lo aprendido en sesiones anteriores es una herramienta para dilucidar de qué y en qué grado ha resultado la apropiación de los conceptos, los docentes son guías de estas discusiones, con el fin de encauzar al tema mediante exposiciones y uso de películas, videos y ejemplos de la experiencia previamente vivida.

Momento D la aplicación

Retomando la herramienta de “mascota” y una carta compromiso que realizaron los estudiantes en las primeras sesiones, en la sesión final se programó un espacio donde los niños podían relatar sus percepciones, aprendizajes y es como podían evidenciar el cumplimiento de los compromisos obtenidos anteriormente.  Adicionalmente en los siguientes módulos se retoma constantemente el ser respetuoso y responsables en todas las actividades y vida cotidiana.

Módulo 2: Cuidado del medio y derechos y obligaciones en la familia.

La Educación Ambiental (EA) es un proceso que dura toda la vida y que tiene como objetivo compartir información y apoyar el desarrollo de una conciencia ambiental, conocimiento ecológico, actitudes, valores, compromiso para acciones y responsabilidades éticas para el uso racional de los recursos con el propósito de lograr un desarrollo adecuado y sustentable.

Lo anterior apoya el objetivo del módulo, a través de actividades lúdicas con un sentido de motivación, creatividad, flexibilidad y comprensión de forma consciente y responsable, generando un compromiso de cuidado y mejoramiento continuo en su desarrollo personal, familiar, social y cultural.

Momento A experiencia

El desarrollo de este módulo requirió de la implementación de estrategias donde la mayor parte de actividad se realizó de forma manual, con la construcción de pequeñas manualidades y como eje transversal encontramos los valores y la importancia de la familia.

Momento B reflexión

Todas las actividades plantean el rescate de algún material (reutilización) para la construcción de un objeto. Las actividades prácticas tienen la finalidad de hacer que los estudiantes produzcan, interactúen y compartan, por otro lado, la parte teoría se encarga de repasar los valores y atender los del módulo, en forma de exposición o grupos de discusión, durante el desarrollo de ellas se pretende generar ambiente de concientización.

Momento C la conceptualización

Durante todas las actividades los docentes fungen como guías y reguladores del ambiente, cada actividad productiva esa compañada de una teórica, con esto se pretende mostrar la relación de lo realizado con un valor o serie de ellos.

Momento D la aplicación

Al finalizar la actividad productiva, se realiza otra para emplear el material construido, en ese momento, los docentes fungen como guías, los alumnos se encargan de comentar, explicar y justificar la importancia de su trabajo para producir algo, además de las implicaciones del trabajo con otros, la importancia de su participación y lo aprendido respecto del valor y su relación con lo anterior.

Módulo 3:  Amor y convivencia

Este módulo, a su vez, se divide en 6 subtemas, para tratar uno por sesión de trabajo, los cuales son: amor y amor propio, amor a la familia, amor al prójimo y a la sociedad, amistad y lealtad, amistad incondicional, amistad y respeto. La fragmentación del tema central se realizó con la intención de generar una espiral del conocimiento donde lo aprendido fundamente lo subsecuente.

El objetivo del módulo es el de reconocer los valores de amor y amistad y su importancia en la vida cotidiana y la convivencia con sus compañeros y familiares, a través del impulso a la inteligencia emocional de los niños y la resolución de situaciones que pongan en acción lo que conocen, al mismo tiempo que realizan actividades lúdicas, recreativas y de expresión.

Cada sesión de trabajo fue estructurada con base en el aprendizaje vivencial y las fases del mismo:

Momento A experiencia

Al inicio de cada sesión, los niños se enfrentan a actividades exploratorias, juegos relacionados con el tema y el desarrollo de los valores o cuentos, poemas o películas que comenzaban a dejar información en los niños. Las actividades seleccionadas tenían la intención de rescatar experiencias pasadas que hicieran más fácil su relación con lo nuevo, así como la percepción y el uso de los sentidos para despertar su interés y comenzar un trabajo significativo.

Momento B reflexión

La socialización de la información y el trabajo en pequeños o grandes grupos estaba dirigido por preguntas guías que nos permitían conocer la opinión de los niños y reconocer sus conocimientos previos para generar aprendizajes más elevados. Se usaron actividades de diálogo en parejas, preguntas guía para el grupo o reflexiones personales plasmadas en dibujos, poemas o cartas.

Momento C la conceptualización

Después de presentar la experiencia y realizar la reflexión del tema, los facilitadores ofrecían una explicación magistral del tema con información clave y adecuadamente seleccionada para abonar el aprendizaje de los niños.

Momento D la aplicación:

Las sesiones eran finalizadas con simulaciones de experiencias reales como sociodramas, representaciones teatrales, resolución de conflictos contextualizados o expresiones artísticas que evidencian la adquisición del conocimiento, pero al mismo tiempo le ofrezca al estudiante una experiencia vivencial y significativa para su futuro.

El eje que guía el proceso de aprendizaje vivencial dentro del módulo es la realización de un “contrato”, lo cual consistía en una hoja que los niños llenaban cada sesión de forma individual, comprometiéndose a realizar acciones concretas, referentes al tema, durante los días que no había sesión y después discutirlas con sus compañeros. Ésto nos permite dar seguimiento al trabajo realizado y concretar acciones individuales que consigan volverse un hábito.

Módulo 4: Cuidado del cuerpo y alimentación

Este módulo tiene el objetivo de compartir información y crear consciencia de la  importancia del bienestar fisiológico de su cuerpo, a través del conocimiento de la buena alimentación, el ejercicio físico y el respeto a su persona, para generar ambientes de respeto a las diferencias fisiológicas propias y de sus semejantes.

Retomando la teoría presentada, la organización del módulo es la siguiente:

Momento A

La experiencia aparece en las exposiciones y clases magistrales que los universitarios presentan. En ellas, los niños conocen y se acercan a la información más relevante para el cuidado de su cuerpo y su bienestar.

Las exposiciones están diseñadas para ofrecer la información necesaria y asequible para las edades tratadas, complementandose con actividades exploratorias que rescatan la información previa o personal, para construir nuevos conocimientos. 

Momento B reflexión

Basado en la idea de la construcción de lazos de diálogo y convivencia respetuosas entre los niños, el trabajo en pequeños y grandes equipo nos permite socializar la información y conocer la forma de captar, procesar y concretar el aprendizaje adquirido en los niños del internado.

Estas actividades permiten la conceptualización (momento C) como siguiente fase del proceso, que se realiza por los mismos niños y el trabajo en equipo.

Momento D la aplicación

Particularmente en este módulo, el momento de la aplicación aparece al finalizar todas las sesiones planeadas, pues justamente la última sesión lleva el nombre de “cómo hacerle para que los demás te respeten: tu les puedes enseñar” y está diseñada bajo la idea de crear acciones, representaciones artísticas, gráficas o escritas que extiendan la información obtenida y hagan un aprendizaje propio y significativo.

CONCLUSIONES

El AV permite planear e intervenir de manera estratégica mediante la exposición a experiencias concretas para el logro de aprendizajes significativos. Esto implica que la programación y selección de actividades debe ser puntual y cercana al contexto, los módulos planteados así, favorecen la generación de aprendizajes significativos a partir de la experiencia.

La aplicación del taller en el internado Julián Hinojosa a través de la estrategia del AV permite demostrar que la propuesta es viable, pues los niños viven los valores que trabajan en el taller, incidiendo en la generación de nuevas perspectivas de integración y convivencia en su núcleo social.

REFERENCIAS

Delors, J. (1996) Los cuatro pilares de la educación en La educación encierra un tesoro. Informe a la UNESCO de la Comisión Internacional sobre la Educación para el siglo XXI. Santillana/UNESCO, España.

González, M., Marchueta, J. y Vilche, E. (s/a). Modelo de aprendizaje experiencial de Kolb aplicado a laboratorios virtuales en Ingeniería en Electrónica. UNITEC. Recuperado el 03 de julio de 2015 en: http://www.unlp.edu.ar/uploads/docs/modelo_de_aprendizaje_experiencial_de_kolb_aplicado_a_laboratorios_virtuales_en_ingenieria_en_electronica_gonzalez_y_otros_.pdf

Rodas C., María Begoña, “El Aprendizaje Experiencial”, Biblioteca virtual Amauta (www.amauta.org).

Toro, B. y Talone A. (2010). Educación, valores y ciudadanía. Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI), España

UNESCO. (2001) Cultura de paz. UNESCO

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