El examen de admisión de la UNAM

Ago 3, 2026 | CTE Televisión | 0 Comentarios

Resumen general

Esta mesa redon­da se lle­vó a cabo en el con­tex­to de la con­tro­ver­sia gene­ra­da por el examen de admi­sión de la Uni­ver­si­dad Nacio­nal Autó­no­ma de Méxi­co (UNAM), tras detec­tar­se el uso de inte­li­gen­cia arti­fi­cial y otras herra­mien­tas de apo­yo por par­te de algu­nos aspi­ran­tes duran­te la apli­ca­ción en línea. El even­to reu­nió a aca­dé­mi­cos, inves­ti­ga­do­res y espe­cia­lis­tas en edu­ca­ción para ana­li­zar las impli­ca­cio­nes ins­ti­tu­cio­na­les, estruc­tu­ra­les y nacio­na­les de esta coyun­tu­ra, así como para refle­xio­nar sobre el sis­te­ma de admi­sión uni­ver­si­ta­ria en Méxi­co y sus pro­fun­das desigualdades.

Conceptos clave

  • Examen de admi­sión como meca­nis­mo de exclu­sión: El examen es cues­tio­na­do como ins­tru­men­to que repro­du­ce des­igual­da­des socio­eco­nó­mi­cas y cul­tu­ra­les, más que eva­luar el poten­cial real de los aspirantes.
  • Pri­va­ti­za­ción de pro­ce­sos uni­ver­si­ta­rios: La con­tra­ta­ción de una empre­sa exter­na para apli­car el examen en línea es seña­la­da como una deci­sión que igno­ró la capa­ci­dad inter­na de la UNAM.
  • Acce­so uni­ver­sal a la edu­ca­ción supe­rior: Se plan­tea como dere­cho humano y bien públi­co, con refe­ren­cia a mode­los como el de la Uni­ver­si­dad de Bue­nos Aires.
  • Cri­sis estruc­tu­ral del sis­te­ma edu­ca­ti­vo nacio­nal: El inci­den­te se inter­pre­ta como la pun­ta del ice­berg de pro­ble­mas más pro­fun­dos: défi­cit pre­su­pues­tal, fal­ta de cober­tu­ra, des­igual­dad y ausen­cia de una polí­ti­ca edu­ca­ti­va integral.
  • Eco­sis­te­mas edu­ca­ti­vos cola­bo­ra­ti­vos: Pro­pues­ta de arti­cu­la­ción entre ins­ti­tu­cio­nes públi­cas de edu­ca­ción supe­rior en lugar de competencia.
  • Uso éti­co de la inte­li­gen­cia arti­fi­cial: Nece­si­dad de regu­la­ción, for­ma­ción crí­ti­ca y mar­cos éti­cos para el uso de tec­no­lo­gías en con­tex­tos educativos.

Preguntas importantes planteadas

  • ¿Quié­nes son los res­pon­sa­bles ins­ti­tu­cio­na­les de la deci­sión de con­tra­tar a una empre­sa exter­na para apli­car el examen?
  • ¿Tie­ne sen­ti­do man­te­ner el examen de admi­sión como meca­nis­mo de selec­ción universitaria?
  • ¿Por qué no se apro­ve­chó la capa­ci­dad téc­ni­ca y aca­dé­mi­ca inter­na de la UNAM para dise­ñar y apli­car el examen?
  • ¿Cómo garan­ti­zar el acce­so uni­ver­sal a la edu­ca­ción supe­rior ante la fal­ta de pre­su­pues­to y cobertura?
  • ¿Qué mode­lo edu­ca­ti­vo requie­re Méxi­co para res­pon­der a las nece­si­da­des del país?
  • ¿Cómo lograr un uso éti­co de la inte­li­gen­cia arti­fi­cial entre los estudiantes?

Puntos clave y objetivos de aprendizaje

  • El examen de admi­sión en línea de la UNAM pre­sen­tó irre­gu­la­ri­da­des gra­ves, inclu­yen­do el uso de inte­li­gen­cia arti­fi­cial por par­te de algu­nos aspi­ran­tes, lo que gene­ró una cri­sis ins­ti­tu­cio­nal y de cer­ti­dum­bre para más de 150,000 aspirantes.
  • La con­tra­ta­ción de una empre­sa pri­va­da exter­na (Terri­to­rium) para apli­car el examen fue seña­la­da como una deci­sión que igno­ró la exper­ti­se inter­na de la UNAM y deri­vó en la cri­sis actual.
  • El examen de admi­sión es cues­tio­na­do como meca­nis­mo obso­le­to, inequi­ta­ti­vo y exclu­yen­te que no eva­lúa cono­ci­mien­tos reales ni per­fi­les voca­cio­na­les, sino que repro­du­ce pri­vi­le­gios socioeconómicos.
  • Exis­te un défi­cit pre­su­pues­tal de apro­xi­ma­da­men­te 50,000 millo­nes de pesos en edu­ca­ción supe­rior en Méxi­co, y solo entre el 35% y el 45% del gru­po de edad corres­pon­dien­te acce­de a algu­na ins­ti­tu­ción de edu­ca­ción superior.
  • Se pro­po­ne eli­mi­nar el examen de admi­sión y avan­zar hacia el acce­so uni­ver­sal a la edu­ca­ción supe­rior, con meca­nis­mos de apo­yo para estu­dian­tes con des­ven­ta­jas socioeconómicas.
  • La cri­sis de la UNAM abre la opor­tu­ni­dad para un deba­te nacio­nal sobre la refor­ma del sis­te­ma edu­ca­ti­vo, la arti­cu­la­ción entre ins­ti­tu­cio­nes y la regu­la­ción del uso de tec­no­lo­gías en la educación.
  • Se iden­ti­fi­can pro­ble­mas estruc­tu­ra­les inter­nos en la UNAM: nodos neo­li­be­ra­les en la con­tra­ta­ción, buro­cra­cia exce­si­va, asi­me­trías sala­ria­les y fal­ta de ren­di­ción de cuentas.
  • Se pro­po­ne la ela­bo­ra­ción de un mani­fies­to colec­ti­vo con las con­clu­sio­nes y pro­pues­tas sur­gi­das en esta mesa.

Tema 1: La crisis del examen de admisión en línea de la UNAM

La UNAM apli­có por pri­me­ra vez su examen de admi­sión a licen­cia­tu­ras en moda­li­dad en línea, con­tra­tan­do para ello a la empre­sa pri­va­da Terri­to­rium. Par­ti­ci­pa­ron apro­xi­ma­da­men­te 160,000 aspi­ran­tes, quie­nes paga­ron 490 pesos cada uno, gene­ran­do ingre­sos supe­rio­res a los 93 millo­nes de pesos, mien­tras que el cos­to del examen fue de alre­de­dor de 42 millo­nes de pesos. La UNAM se aho­rró apro­xi­ma­da­men­te 8 millo­nes de pesos res­pec­to al cos­to del examen pre­sen­cial de años ante­rio­res (57 millo­nes en 2024 y 50 millo­nes en 2025).

Sin embar­go, se detec­ta­ron ano­ma­lías sig­ni­fi­ca­ti­vas: las cali­fi­ca­cio­nes pro­me­dio fue­ron nota­ble­men­te más altas que en gene­ra­cio­nes ante­rio­res, lo que evi­den­ció el uso de inte­li­gen­cia arti­fi­cial, acor­deo­nes y con­sul­tas en dis­po­si­ti­vos móvi­les por par­te de algu­nos aspi­ran­tes. Como con­se­cuen­cia, la admi­nis­tra­ción uni­ver­si­ta­ria detu­vo el pro­ce­so de ins­crip­ción de todos los aspi­ran­tes y con­for­mó una comi­sión téc­ni­ca para deter­mi­nar las accio­nes a seguir. La solu­ción anun­cia­da fue la apli­ca­ción de un examen de con­trol pre­sen­cial para todos los aspi­ran­tes exter­nos, excep­tuan­do a quie­nes pro­vie­nen del bachi­lle­ra­to de la pro­pia UNAM.

Los pane­lis­tas seña­la­ron que la empre­sa Terri­to­rium ya había apli­ca­do exá­me­nes en línea en otras uni­ver­si­da­des mexi­ca­nas (Uni­ver­si­dad Autó­no­ma de Nue­vo León con 2,000 estu­dian­tes, Uni­ver­si­dad Autó­no­ma de Pue­bla con 20,000 y Uni­ver­si­dad Autó­no­ma de Baja Cali­for­nia con 39,000), pero que la esca­la de la UNAM —más del tri­ple de cual­quier expe­rien­cia pre­via— superó la capa­ci­dad tec­no­ló­gi­ca y de super­vi­sión de la empre­sa. Ade­más, se cri­ti­có que la UNAM asig­nó a una sola per­so­na para super­vi­sar a 150 estu­dian­tes en línea simultáneamente.

Preguntas y respuestas relevantes

Pre­gun­ta: ¿Por qué la UNAM recu­rrió a una empre­sa exter­na si cuen­ta con capa­ci­dad inter­na para dise­ñar y apli­car el examen?

Res­pues­ta (Omar): La razón prin­ci­pal fue eco­nó­mi­ca: el examen en línea repre­sen­tó un aho­rro de apro­xi­ma­da­men­te 8 millo­nes de pesos. Sin embar­go, esto impli­có igno­rar el capi­tal tec­no­ló­gi­co y aca­dé­mi­co de la pro­pia uni­ver­si­dad, lo que resul­tó contraproducente.

Pre­gun­ta: ¿Quié­nes son los res­pon­sa­bles ins­ti­tu­cio­na­les de esta crisis?

Res­pues­ta (AXEL DIDRIKS­SON): La res­pon­sa­bi­li­dad recae en quie­nes toma­ron la deci­sión de con­tra­tar a la empre­sa: el rec­tor, los direc­to­res de la Direc­ción Gene­ral de Admi­nis­tra­ción Esco­lar (DGAE), las áreas de tec­no­lo­gía y de asun­tos aca­dé­mi­cos. Sin embar­go, has­ta el momen­to no se han fin­ca­do res­pon­sa­bi­li­da­des cla­ras y se está tras­la­dan­do la cul­pa a los estudiantes.

Tema 2: El examen de admisión como mecanismo de exclusión

Varios pane­lis­tas coin­ci­die­ron en que el examen de admi­sión, inde­pen­dien­te­men­te de su moda­li­dad, es un ins­tru­men­to que repro­du­ce y pro­fun­di­za las des­igual­da­des socia­les. Oscar Her­nán­dez Neri, direc­tor de pre­pa­ra­to­ria en Chi­mal­hua­cán, Esta­do de Méxi­co, des­cri­bió la reali­dad de los jóve­nes de zonas mar­gi­na­das: sin libros en casa, sin padres con for­ma­ción aca­dé­mi­ca, con difi­cul­ta­des para acce­der a una compu­tado­ra, expues­tos a vio­len­cia, inse­gu­ri­dad y adic­cio­nes des­de los 15 años. Estos jóve­nes com­pi­ten en con­di­cio­nes de enor­me des­ven­ta­ja fren­te a estu­dian­tes de la Ciu­dad de Méxi­co con mayor acce­so a recur­sos cul­tu­ra­les y económicos.

AXEL DIDRIKS­SON seña­ló que el examen no eva­lúa cono­ci­mien­tos reales, per­fi­les voca­cio­na­les ni tra­yec­to­rias aca­dé­mi­cas, sino que se limi­ta a reac­ti­vos de opción múl­ti­ple en áreas lin­güís­ti­cas y mate­má­ti­cas bási­cas. Muchos estu­dian­tes eli­gen la carre­ra o el área con menor pun­ta­je de cor­te para ingre­sar y lue­go inten­tan cam­biar­se, lo que evi­den­cia que el examen no cum­ple su supues­ta fun­ción orien­ta­do­ra. Se pro­pu­so como mode­lo alter­na­ti­vo la Uni­ver­si­dad de Bue­nos Aires, que tie­ne libre acce­so, es gra­tui­ta y se ubi­ca entre las tres mejo­res uni­ver­si­da­des de Amé­ri­ca Lati­na jun­to con la UNAM y la USP de São Paulo.

Omar aña­dió que quie­nes logran ingre­sar a la UNAM no son nece­sa­ria­men­te los más cua­li­fi­ca­dos, sino los más pri­vi­le­gia­dos: quie­nes cuen­tan con capi­tal cul­tu­ral, eco­nó­mi­co y redes de apo­yo. En ese con­tex­to, recu­rrir a la tram­pa pue­de inter­pre­tar­se como una res­pues­ta a la exclu­sión estruc­tu­ral que viven muchos jóvenes.

Preguntas y respuestas relevantes

Pre­gun­ta: ¿Por qué los jóve­nes recu­rren a la tram­pa en el examen de admisión?

Res­pues­ta (Omar): En par­te, por­que el examen no es una eva­lua­ción jus­ta del poten­cial, sino una barre­ra que favo­re­ce a los pri­vi­le­gia­dos. Para quie­nes viven en exclu­sión estruc­tu­ral, hacer tram­pa pue­de per­ci­bir­se como una for­ma legí­ti­ma de acce­der a una opor­tu­ni­dad que de otro modo les sería negada.

Pre­gun­ta: ¿Cuán­do se ins­ti­tu­cio­na­li­zó el examen de admi­sión en la UNAM?

Res­pues­ta (Omar): El argu­men­to del examen de admi­sión por fal­ta de recur­sos para acep­tar a todos comen­zó con el rec­tor Igna­cio Chá­vez alre­de­dor de 1961. Des­de enton­ces se nor­ma­li­zó e ins­ti­tu­cio­na­li­zó como meca­nis­mo de selección.

Tema 3: La crisis como punta del iceberg del sistema educativo nacional

Los pane­lis­tas coin­ci­die­ron en que el inci­den­te del examen de admi­sión de la UNAM no es un pro­ble­ma ais­la­do, sino la mani­fes­ta­ción visi­ble de una cri­sis estruc­tu­ral más pro­fun­da del sis­te­ma edu­ca­ti­vo mexi­cano. Méxi­co des­ti­na menos del 4% de su pre­su­pues­to a edu­ca­ción, cuan­do la UNES­CO reco­mien­da al menos el 8%. Solo entre el 35% y el 45% del gru­po de edad corres­pon­dien­te acce­de a algu­na ins­ti­tu­ción de edu­ca­ción supe­rior, lo que deja a más de 6 millo­nes de jóve­nes sin espa­cio universitario.

Se seña­ló que el 32% del pre­su­pues­to nacio­nal des­ti­na­do a edu­ca­ción supe­rior se con­cen­tra en la UNAM, y que den­tro de esta ins­ti­tu­ción exis­ten gra­ves asi­me­trías sala­ria­les: pro­fe­so­res de asig­na­tu­ra con ingre­sos muy bajos fren­te a inves­ti­ga­do­res con sala­rios supe­rio­res a 100,000 pesos men­sua­les. Ade­más, cer­ca del 77% del pre­su­pues­to de la UNAM se des­ti­na a suel­dos, dejan­do menos del 40% para acti­vi­da­des aca­dé­mi­cas, de inves­ti­ga­ción e infraestructura.

AXEL DIDRIKS­SON des­ta­có que exis­te una Ley Gene­ral de Edu­ca­ción Supe­rior des­de 2021 que esta­ble­ce la cola­bo­ra­ción, inte­gra­ción y arti­cu­la­ción entre ins­ti­tu­cio­nes, así como un Pro­gra­ma Nacio­nal de Edu­ca­ción Supe­rior con seis prio­ri­da­des, pero que nin­gu­na ins­ti­tu­ción asu­me el lide­raz­go para imple­men­tar­la. Tam­bién advir­tió que el 18 de agos­to se publi­ca­rán los resul­ta­dos del examen de bachi­lle­ra­to, apli­ca­do con la mis­ma meto­do­lo­gía, lo que podría gene­rar una nue­va crisis.

Preguntas y respuestas relevantes

Pre­gun­ta: ¿Qué solu­ción estruc­tu­ral se pro­po­ne para ampliar el acce­so a la edu­ca­ción superior?

Res­pues­ta (AXEL DIDRIKS­SON): Crear una uni­ver­si­dad com­ple­ta —con docen­cia, inves­ti­ga­ción, exten­sión, cul­tu­ra e inno­va­ción— en cada Esta­do del país, con libre acce­so y gra­tui­dad, arti­cu­la­da con las ins­ti­tu­cio­nes exis­ten­tes median­te un sis­te­ma nacio­nal de cré­di­tos trans­fe­ri­bles, simi­lar al pro­gra­ma Eras­mus europeo.

Pre­gun­ta: ¿Son sufi­cien­tes las uni­ver­si­da­des Beni­to Juá­rez y Rosa­rio Cas­te­lla­nos para resol­ver el défi­cit de cobertura?

Res­pues­ta (Oscar Her­nán­dez Neri y Omar): No. Las uni­ver­si­da­des Beni­to Juá­rez tie­nen pro­ble­mas labo­ra­les y de ges­tión, y su matrí­cu­la pro­yec­ta­da de 95,000 estu­dian­tes es insu­fi­cien­te fren­te al millón de jóve­nes que que­dan fue­ra del sis­te­ma. Las uni­ver­si­da­des Rosa­rio Cas­te­lla­nos reci­ben inver­sión impor­tan­te, pero tam­bién resul­tan insu­fi­cien­tes. Varios pane­lis­tas cues­tio­na­ron por qué ese pre­su­pues­to no se invier­te en for­ta­le­cer las ins­ti­tu­cio­nes ya existentes.

Tema 4: Tecnología, inteligencia artificial y ética en la educación

El uso de inte­li­gen­cia arti­fi­cial en el examen de admi­sión abrió un deba­te más amplio sobre el papel de las tec­no­lo­gías en la edu­ca­ción. AXEL DIDRIKS­SON advir­tió sobre el ries­go de gene­rar depen­den­cia tec­no­ló­gi­ca en los estu­dian­tes, en lugar de desa­rro­llar pen­sa­mien­to crí­ti­co, inte­li­gen­cia emo­cio­nal, cola­bo­ra­ción, inter­cul­tu­ra­li­dad y for­ma­ción inte­gral. Seña­ló que sin regu­la­ción ade­cua­da, la masi­fi­ca­ción de la inte­li­gen­cia arti­fi­cial pue­de con­ver­tir a los estu­dian­tes en ope­ra­do­res adic­tos a herra­mien­tas que no com­pren­den críticamente.

Luis Anto­nio Pérez G., direc­tor de una empre­sa de eva­lua­ción en línea con 10 años de expe­rien­cia, apor­tó una pers­pec­ti­va téc­ni­ca: los sis­te­mas de proc­to­ring como el uti­li­za­do por Terri­to­rium solo pue­den veri­fi­car iden­ti­dad facial y detec­tar movi­mien­tos o rui­dos sos­pe­cho­sos, pero pue­den ser bur­la­dos fácil­men­te con auri­cu­la­res, relo­jes o len­tes inte­li­gen­tes. Pro­pu­so que los exá­me­nes de segun­da gene­ra­ción, con reac­ti­vos úni­cos para cada per­so­na, son más segu­ros y ya se apli­can en múl­ti­ples ins­ti­tu­cio­nes del país. Tam­bién seña­ló que cada vez más ins­ti­tu­cio­nes soli­ci­tan exá­me­nes psi­co­mé­tri­cos para detec­tar pro­ble­mas de ansie­dad, adic­cio­nes y salud men­tal entre los aspirantes.

Omar des­ta­có las barre­ras de conec­ti­vi­dad y equi­pa­mien­to que enfren­tan las fami­lias mexi­ca­nas para par­ti­ci­par en exá­me­nes en línea: un paque­te de datos sufi­cien­te cues­ta entre 600 y 700 pesos men­sua­les, y los dis­po­si­ti­vos ade­cua­dos no son acce­si­bles para todos. Ade­más, fac­to­res exter­nos incon­tro­la­bles —rui­dos del entorno, inte­rrup­cio­nes del ser­vi­cio— gene­ran car­gas emo­cio­na­les adi­cio­na­les que no exis­tían en la moda­li­dad presencial.

Preguntas y respuestas relevantes

Pre­gun­ta: ¿Cómo lograr que los estu­dian­tes usen la inte­li­gen­cia arti­fi­cial de mane­ra ética?

Res­pues­ta (Omar): Es una pre­gun­ta cen­tral que se dis­cu­tió en el Pri­mer Con­gre­so Inter­na­cio­nal de Inte­li­gen­cia Arti­fi­cial y Cien­cias Socia­les (CIAX) cele­bra­do en la Facul­tad de Cien­cias Polí­ti­cas. No hay res­pues­tas defi­ni­ti­vas, pero se requie­re for­ma­ción en pen­sa­mien­to crí­ti­co, mar­cos peda­gó­gi­cos cla­ros y regu­la­ción ins­ti­tu­cio­nal del uso de estas herramientas.

Pre­gun­ta: ¿Pue­den los sis­te­mas de vigi­lan­cia en línea garan­ti­zar la inte­gri­dad de un examen?

Res­pues­ta (Luis Anto­nio Pérez G.): No com­ple­ta­men­te. Los sis­te­mas de proc­to­ring tie­nen lími­tes cla­ros y pue­den ser bur­la­dos con tec­no­lo­gía acce­si­ble para los jóve­nes. La segu­ri­dad abso­lu­ta no es posi­ble con estos sis­te­mas, y las auto­ri­da­des uni­ver­si­ta­rias lo saben.

Tema 5: Propuestas y conclusiones de los panelistas

Al cie­rre de la mesa, los pane­lis­tas for­mu­la­ron pro­pues­tas con­cre­tas y conclusiones:

Raquel Gui­llén uti­li­zó la metá­fo­ra de la pie­dra en el camino para des­cri­bir la cri­sis: pue­de ser un tro­pie­zo del que se apren­de y se avan­za, o pue­de con­ver­tir­se en una moles­tia per­ma­nen­te que afec­te a toda la comu­ni­dad uni­ver­si­ta­ria. Reite­ró la posi­ción del STU­NAM de regre­sar a la moda­li­dad pre­sen­cial para los exá­me­nes de admi­sión y exi­gir que la empre­sa con­tra­ta­da asu­ma su responsabilidad.

AXEL DIDRIKS­SON sin­te­ti­zó tres deman­das: (1) iden­ti­fi­car con nom­bre y ape­lli­do a los res­pon­sa­bles ins­ti­tu­cio­na­les de la cri­sis; (2) eli­mi­nar el examen de admi­sión —ni pre­sen­cial ni en línea— y avan­zar hacia el libre acce­so; (3) trans­for­mar radi­cal­men­te los currícu­los des­de el bachi­lle­ra­to has­ta la uni­ver­si­dad, prio­ri­zan­do el pen­sa­mien­to crí­ti­co, la for­ma­ción inte­gral, la cola­bo­ra­ción y la inter­cul­tu­ra­li­dad. Seña­ló que exis­te una Ley Gene­ral de Edu­ca­ción Supe­rior des­de 2021 con man­da­tos cla­ros de arti­cu­la­ción ins­ti­tu­cio­nal que no se están cumpliendo.

Oscar Her­nán­dez Neri con­clu­yó que el acon­te­ci­mien­to reve­la des­ati­nos de una ins­ti­tu­ción que pre­su­me exce­len­cia, pero tam­bién expo­ne las des­igual­da­des e inequi­da­des nacio­na­les. Lla­mó a que la socie­dad y las comu­ni­da­des asu­man la rec­to­ría de su pro­pia edu­ca­ción, sin depen­der exclu­si­va­men­te del Estado.

Leo­bar­do Rosas insis­tió en no foca­li­zar el pro­ble­ma en los estu­dian­tes, sino reco­no­cer su carác­ter estruc­tu­ral. Advir­tió sobre el ries­go de que fuer­zas intere­sa­das apro­ve­chen la cri­sis para soca­var a la edu­ca­ción públi­ca, y lla­mó a ins­tru­men­tar de mane­ra prác­ti­ca las pro­pues­tas y legis­la­cio­nes ya exis­ten­tes, inclu­yen­do la ela­bo­ra­ción de un mani­fies­to colectivo.

Omar seña­ló que la UNAM entró en una lógi­ca de “el menor mal posi­ble” tras la cri­sis, y lla­mó a no caer en la tram­pa de res­pon­sa­bi­li­zar úni­ca­men­te a los estu­dian­tes. Reco­no­ció que la UNAM, pese a sus pro­ble­mas de ges­tión y polí­ti­ca inter­na, sigue sien­do una ins­ti­tu­ción aca­dé­mi­ca de gran valor, y que los deba­tes sobre éti­ca estu­dian­til son recu­rren­tes y no deben des­viar la aten­ción de los pro­ble­mas estructurales.

Fran­cis­co Vega Sono­ra plan­teó que el fon­do del deba­te es qué mode­lo edu­ca­ti­vo requie­re Méxi­co para el pro­yec­to de nación al que se aspi­ra, reto­man­do la expe­rien­cia his­tó­ri­ca del gene­ral Cár­de­nas en la cons­truc­ción del Ins­ti­tu­to Poli­téc­ni­co Nacio­nal como refe­ren­te de arti­cu­la­ción entre pro­yec­to de país y mode­lo educativo.

Rafael Ara Barra­gán cerró seña­lan­do que la cri­sis es un pro­ble­ma edu­ca­ti­vo inte­gral que abar­ca des­de la edu­ca­ción ini­cial has­ta el pos­gra­do, e invo­lu­cra el nom­bra­mien­to de res­pon­sa­bles nacio­na­les, la infra­es­truc­tu­ra, la estruc­tu­ra ope­ra­ti­va, la eva­lua­ción del apren­di­za­je, la for­ma­ción docen­te y el uso de herra­mien­tas tec­no­ló­gi­cas. Lla­mó a plan­tear con cla­ri­dad qué se quie­re para el país des­de el pun­to de vis­ta edu­ca­ti­vo y cómo lograrlo.

Preguntas y respuestas relevantes

Pre­gun­ta (Maria caba­lle­ro): ¿Se ha con­si­de­ra­do el aná­li­sis psi­co­pe­da­gó­gi­co de esta gene­ra­ción post pan­de­mia y su rela­ción con la frus­tra­ción y la trampa?

Res­pues­ta (Mar­co Eduar­do Murue­ta): Tie­nes razón. Es nece­sa­rio refle­xio­nar sobre todo el pro­ce­so edu­ca­ti­vo, des­de la crian­za, inclu­yen­do el pro­ce­so eco­nó­mi­co y polí­ti­co. Por eso es la pun­ta del iceberg.

Pre­gun­ta (Ger­mán León Rochin): ¿Están las ins­ti­tu­cio­nes edu­ca­ti­vas evo­lu­cio­nan­do al mis­mo rit­mo que las nece­si­da­des de la gene­ra­ción actual, code­pen­dien­te de la tecnología?

Res­pues­ta implí­ci­ta de los pane­lis­tas: No. Se requie­re un per­fil de lide­raz­go arti­cu­la­dor que sepa lle­var el men­sa­je entre comu­ni­da­des aca­dé­mi­cas y cien­tí­fi­cas, y que entien­da que inclu­sión y capa­ci­dad no son con­cep­tos opuestos.

Próximos pasos y tareas

  • Ela­bo­rar y publi­car un mani­fies­to colec­ti­vo con las con­clu­sio­nes y pro­pues­tas sur­gi­das en esta mesa redon­da, con el obje­ti­vo de difun­dir­lo la sema­na siguien­te a la sesión.
  • Dar segui­mien­to a los resul­ta­dos del examen de bachi­lle­ra­to de la UNAM, pre­vis­tos para el 18 de agos­to, ante el ries­go de que se repi­ta una situa­ción similar.
  • Con­ti­nuar el deba­te en futu­ras sesio­nes sobre los temas abor­da­dos: refor­ma del sis­te­ma edu­ca­ti­vo, acce­so uni­ver­sal a la edu­ca­ción supe­rior, regu­la­ción de la inte­li­gen­cia arti­fi­cial y arti­cu­la­ción institucional.
  • Revi­sar y pro­mo­ver la imple­men­ta­ción efec­ti­va de la Ley Gene­ral de Edu­ca­ción Supe­rior (2021) y el Pro­gra­ma Nacio­nal de Edu­ca­ción Supe­rior, que ya esta­ble­cen man­da­tos de cola­bo­ra­ción y arti­cu­la­ción entre instituciones.

Recursos complementarios

NA